domingo, 15 de febrero de 2015

SONETO 167

SONETO 167

Continúa con el mismo asunto y aun le expresa con más viva elegancia
Feliciano me adora y le aborrezco; Lisardo me aborrece y yo le adoro; por quien no me apetece ingrato, lloro, y al que me llora tierno, no apetezco.
A quien más me desdora, el  alma ofrezco; a quien me ofrece víctima, desdoro; desprecio al que enriquece mi decoro, y al que le hace desprecios enriquezco.

Si con mi ofensa al uno reconvengo, me reconviene el otro a mí, ofendido; y a padecer de todos modos vengo, pues ambos atormentan mi sentido: aquéste, con pedir lo que no tengo; y aquél, con no tener lo que le pido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario